OPINIÓN

HORRORIS CAUSA.

El día que recibí mi Doctorado Honoris Causa, entregado por el claustro Doctoral Universitario Honoris Causa y avalado entre otras, por la Universidad Nacional Autónoma de Mexico, casa máxima de estudios en
mi país México y siendo el grado más alto que se puede recibir por la trayectoria de vida de quienes lo componen, quedó guardado en mi memoria como uno de los más importantes en mi vida.

Pero hoy día, existen otros claustros doctorales, apoyados por instituciones poco reconocidas, (de las que casi no se escucha), que también entregan sus propios doctorados. Dichos claustros, están ahora
otorgando este tan grande honor, a personajes fuera de toda lógica o
merecimiento.

Personas que no tienen, como lo exigen los estatutos de un DHC, poca o ninguna destacada trayectoria de vida…

Me siento personalmente ofendida por esta triste tendencia, que demerita y empobrece el valor de un doctorado HC.

Según mi consideración, un título y diploma, otorgado por el claustro al que pertenezco es algo altamente significativo, que se encuentra muy por encima de cualquier otro.

Pero esto, solo lo sé YO. Y ante los ojos de cualquier observador, esté acontecimiento está causando críticas negativas.

En verdad, no me agrada Io que siento al pensar que este diploma que atesoro, se devalúe por la existencia de otros, que aunque no sean lo mismo, se parecen y confunden.

En fin, me quedan el consuelo y la certeza, de que lo que yo tengo en mi poder, ganado (considero) con mucho merecimiento, es auténtico.

Con amor pero también con desilusión,
Marissa Llergo.

MÁS POPULARES

Arriba