*TRES FUNCIONARIOS DE LA PETROLERA HAN SIDO SEPARADOS DE SU CARGO.
El Gobierno ha reconocido que el derrame que afectó gran parte del Golfo de México desde febrero se originó en instalaciones de Petróleos Mexicanos.
Tras semanas de asegurar que no había evidencias de que hubiera algún problema en las plataformas petroleras de la zona, el grupo interinstitucional creado para atajar esta problemática ambiental ha reconocido que “existe evidencia de que hubo un derrame de hidrocarburo en las inmediaciones de la plataforma de Abkatún Cantarell de Pemex”, aunque aún “no se tiene aún un estimado del volumen total”.
Tres funcionarios de la petrolera han sido separados de su cargo.
De acuerdo a diversas fuentes públicas, el buque Árbol Grande, contratado por Petróleos Mexicanos para reparar ductos submarinos, pasó 200 horas sobre un oleoducto en activo identificado con la clave Old AK C, que va del campo de Cantarell a la terminal marítima de Dos Bocas. El Gobierno asegura que conoció estos datos el pasado 3 de abril.
Desde la llegada de los primeros reportes de manchas de petróleo a las costas del Golfo de México, las autoridades federales y estatales aseguraron que la causa no era un derrame en instalaciones de la petrolera estatal y, en la primera conferencia del grupo interinstitucional, se apuntó a un barco de una empresa privada y dos emanaciones naturales de petróleo.
La presidenta Claudia Sheinbaum tomó cartas en el asunto y pidió una investigación a fondo de las causas, que llevó a los descubrimientos contados durante la conferencia de prensa de este jueves.