OPINIÓN

PAN, PRD Y MC, EN ALIANZA. ¿Y EN SAN LUIS?

Malas noticias para el PRI. El Frente Ciudadano por México va. Si hubo alianza. Sólo que ahora se llamará “Por México al Frente”. La elección del próximo año será entre tres y no como convenía al partido gobernante, una contienda entre dos. El PRI tendrá que aplicarse a fondo.

Mucho conspiró el tricolor para impedir que se unieran sus adversarios. Pero al final no le funcionó. Con el nacimiento de la alianza entre PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (MC) se cae un puntal importantísimo de la estrategia priista que apostaba por la fragmentación del voto. Su coartada era mandar al PAN al tercer lugar y forzar también que el PRD postulará candidato. Divide y vencerás, era la consigna.

Después de un parto doloroso, la alianza ha nacido. Ahora los resultados de este pacto se dejarán sentir en los estados de la república.

¿Qué pasará en San Luis Potosí? ¿Lograran ponerse de acuerdo PAN, PRD y MC?

Hasta ahora estos partidos han aparentado que quieren negociar, pero no se conocen avances. Llevan semanas declarando que hay voluntad, pero la desconfianza domina entre ellos. El dirigente del PAN, Xavier Azuara, está en un dilema. No sabe cómo va a explicar a sus militantes y a la sociedad que ahora irán hermanados con los que no son santos de su devoción.

Azuara tendrá que poner cara de baqueta y tragar camote para justificar este incestuoso matrimonio con el PRD y el MC. Sin duda una victoria ética y cultural de la Gallardía sobre los panistas. Los padres fundadores del PAN deben estar revolcándose en la tumba. Pero el pragmatismo es lo de hoy. Ganar el poder, aunque se pierda el partido, como lo vaticino Carlos Castillo Peraza, el último de sus ideólogos.

En cuanto al PRD se ve que le indigesta tener que tratar con los curros y señoritos del PAN.

La alianza tripartita enfrenta resistencias naturales porque está siendo impuesta desde arriba. Rompe la historia y particularidades políticas que han definido a cada partido en San Luis Potosí. No toma en cuenta la opinión de las bases, ni de los liderazgos tradicionales. Invade cotos de poderes específicos. Aborta planes y compromisos ya pactados con grupos locales y obliga a negociar con “externos” candidaturas que ya estaban comprometidas.

Mucho tiempo, dinero y esfuerzo le ha costado al partido más competitivo (PRD) halagar a sus clientelas, construir estructuras territoriales y reclutar líderes con posibilidades ganadoras para que ahora una disposición tirana los obligue a repartir lo que es suyo.

La orden de ir juntos en un frente opositor es una estrategia que surgió de la voluntad de los dirigentes nacionales para remediar debilidades. Hermanados, PAN, PRD y MC serán más fuertes para competir contra MORENA y el PRI. Por separado tienen pocas posibilidades de ganar la presidencia de la república o conquistar una parte significativa de los 3326 cargos de elección popular que estarán en disputa el 1º de julio de 2018.

Los más interesados en que prospere esta alianza son Eugenio Govea y Xavier Azuara. Ambos son operadores cercanos a sus dirigentes nacionales, Dante Delgado y Ricardo Anaya, respectivamente. Promueven la coalición porque ellos serán los primeros beneficiados a la hora del reparto de candidaturas.

Govea amarrará sin despeinarse candidaturas en municipios donde apenas existe su partido, diputaciones locales nunca soñadas y hasta una diputación federal plurinominal para él, solamente montándose en lomos del corcel que cabalga Ricardo Gallardo.

En cuanto a las motivaciones políticas de Xavier Azuara su máxima apuesta es que Ricardo Anaya resulte finalmente el candidato de la alianza “Por México al Frente”. Objetivo que ya está por conquistar.

Si esto ocurre él puede ser candidato a una diputación federal por la ciudad capital con la venia y los votos de Gallardo. O ya de perdido y como premio de consolación, diputado federal por la vía plurinominal.

El PRD potosino está dominado por las tropas de Ricardo Gallardo y éste no está convencido de que la Triple Alianza le deje algún beneficio. Más bien sabe que el PAN y sobre todo el MC quieren aprovecharse de sus clientelas.

La gallardía es hegemónica en la capital del estado y en Soledad de Graciano Sánchez, municipios en los que viven cerca del 45% de los electores del estado. Un gran bastión sin duda. Han avanzado también en otros municipios del interior y por ello su instinto les recomienda que vayan en solitario.

Se ve a leguas que los Gallardos quieren más y van por más. Ambicionan diputaciones locales y federales, la Senaduría y muchos municipios del interior del estado. Están pensando en la elección de 2021. El proceso electoral del próximo año es solo una estación de paso para llegar a lo que realmente les interesa: La gubernatura.

Por eso la imposición del frente opositor no les conviene. Salvo que PAN y MC acepten someterse a su propuesta de reparto de candidaturas. Un diseño en el que ellos lleven mano en las principales plazas en disputa. Por lo menos en 4 diputaciones federales, una de las cuales sería para Gallardo hijo y la Senaduría para “Don Ricardo” o para el dirigentes estatal del PRD. Además decidir la designación de la mayoría de las candidaturas a diputados locales y alcaldes. Sólo así. De lo contrario no aceptarán ir en la modalidad de coalición total a la contienda. Les convendrían en todo caso, para no pelear con sus dirigentes nacionales, pactar una alianza parcial y flexible en donde los cuadros gallardistas se quedarán con la mejor parte de las candidaturas.

Una coalición parcial y flexible no comprometería un apoyo vigoroso de las fuerzas gallardistas en favor de sus nuevos aliados. Cada quien tendría que trabajar su parcela. Irían juntos pero no revueltos.

En los próximos días se ira corriendo el velo que dejará ver si hay un arreglo al interior del nuevo triunvirato o si pasan a simular que son un matrimonio feliz.

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