SLP

TERE PALAU Y KAMBRIA ANTÓN EXPONDRÁN EN EL MUSEO LEONORA CARRINGTON DEL CEART SLP.

“La crisis de Flujo”, de Kambria Antón, y “Los rostros de la Tierra”, de Tere Paláu, abren al público este viernes a las 19:00 horas.
El Museo Leonora Carrington del Centro de las Artes invita al público en general a la inauguración de las exposiciones “La crisis de Flujo”, de la artista Kambria Antón, y “Los rostros de la Tierra”, de Tere Palau.
Esta doble inauguración propone un recorrido artístico que reflexiona sobre la transformación de los materiales, la relación del ser humano con su entorno y la construcción simbólica de la identidad.
En “La crisis de Flujo”, Kambria Antón presenta una serie de esculturas elaboradas a partir de plásticos de un solo uso, recuperados y transformados como una respuesta crítica al consumo irreflexivo y a la crisis ambiental.
Desde 2010, tras presenciar la quema masiva de plásticos en Yucatán, la artista ha dedicado más de quince años a recolectar y resignificar lo descartado, otorgándole una nueva posibilidad estética y simbólica.
Las esculturas de Antón se inspiran en la capacidad transformadora de este material —transparente y reflectante—, que refleja tanto la luz como los movimientos emocionales de la artista.
Lejos de ofrecer soluciones inmediatas, las obras abrazan la inestabilidad propia de un entorno incierto y sugieren que, incluso dentro del caos del cambio constante, existen posibilidades creativas.
Por su parte, “Los rostros de la Tierra”, de Tere Paláu, explora el rostro y el paisaje como elementos simbólicos que conectan al espectador con la esencia del ser y la percepción del entorno.
Cada figura busca comunicar una identidad profunda, aun cuando permanece algo indefinible y constante.
Los paisajes que presenta no son representaciones reales, sino interpretaciones imaginarias que funcionan como paráfrasis de espacios naturales, donde la percepción sensorial y la identidad se entrelazan.
La obra de Palau plantea que mostrar algo distinto de lo que es no implica negar, sino desafiar las formas establecidas y explorar nuevas maneras de simbolizar la identidad.
Frente al espectador no se encuentra un rostro verdadero ni un paisaje real, sino una máscara o un ambiente que actúa como detonante del “yo” simbólico.
Una vez abiertas las emociones, el fenómeno estético se manifiesta de manera inevitable y fuera de control, invitando a una experiencia artística profunda y reflexiva.

POPULARES

Arriba